5-2-2012
Homs. Horas antes la oposición denunció la mayor masacre del régimen a la fecha, que causó 260 muertes
Rusia y China vetaron ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que buscaba una salida a la crisis de Siria, mediante el apoyo al plan de transición de la Liga Árabe que condena la violencia del régimen de Damasco contra la población civil. El veto se produjo solo horas después de que la oposición siria denunciara el bombardeo a la ciudad de Homs, foco del alzamiento antigubernamental, por parte de las fuerzas de seguridad de Al Asad. Según los activistas el ataque produjo la mayor masacre desde que comenzó la represión, dejando como saldo la muerte de 260 personas.
El máximo órgano de decisiones de la ONU, que en febrero preside Togo, se mostró incapaz de hablar con una voz única sobre la crisis siria, después de once meses de represión del régimen de Damasco hacia opositores y manifestantes.
«Estados Unidos está asqueado», afirmó la embajadora de EEUU ante la ONU, Susan Rice, quien aseguró que durante varios meses el Consejo fue «rehén» de dos miembros. La «intransigencia es más vergonzosa» cuando uno de ellos «proporciona armas a ese país», señaló en referencia a Rusia, el principal proveedor de armas de Damasco.
Barack Obama se pronunció contra «la brutalidad despiadada» de las tropas del régimen en Homs y manifestó que el colapso de Al Asad es «inevitable». Por su parte, el ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, advirtió que aquellos que bloqueen la resolución de la ONU «tendrán que soportar un pesada carga en la historia».
Previo al veto, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, exigió que la resolución del Consejo de Seguridad condene también la violencia de los militares rebeldes para poder suscribirla.
«Si no se formula de forma equilibrada, la resolución equivaldría a tomar partido en un conflicto civil», expresó Lavrov, quien se mostró crítico con la actuación del Ejército Libre Sirio (ELS).
En respuesta a ello el «número dos» de este grupo armado formado por desertores, Malik Kurdi, amenazó ayer con atacar intereses rusos sobre suelo sirio si Moscú «continúa protegiendo al régimen de Al Asad». Mientras tanto, el opositor Consejo Nacional de Siria (CNS), con sede en Estambul, dijo que desea que Turquía lidere una posible intervención internacional en el país árabe. «No me refiero necesariamente a una intervención militar. Podría ser una zona de contención o un cordón humanitario. Lo importante es que el baño de sangre sea frenado», manifestó el CNS.
Por su parte, el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, expresó que el gobierno sirio «no debe recibir un mensaje equivocado del Consejo de Seguridad de que con cientos de muertos por día puede continuar sin que la ONU tome medidas. Esto intensificaría los enfrentamientos».
La resolución, presentada inicialmente por Marruecos, era respaldada por Arabia Saudí, Libia, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán y Turquía, así como por los miembros permanentes del Consejo, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, y los temporales, Alemania, Colombia, Portugal y Togo, entre otros.
Cadáveres de niños sin cabeza
La ciudad siria de Homs vivió «una catástrofe en todo el sentido de la palabra», según dos testigos del bombardeo, que aseguraron haber visto entre las víctimas «cadáveres de niños sin cabeza».
Así lo afirmó uno de esos testigos, Abu Bilal Al Homsi, quien explicó que él mismo ayudó a recoger los restos humanos diseminados tras la ofensiva del régimen. Al Homsi aseguró que el número de fallecidos aumenta debido a la ausencia de tratamiento médico adecuado por las dificultades sobre el terreno y por el bloqueo de las fuerzas de Al Asad. Según el activista, más de 260 personas murieron, otras 500 resultaron heridas en la masacre, y familias enteras fallecieron bajo los escombros de los edificios destruidos. Sin embargo, las cifras varían ya que la Comisión General de la Revolución Siria indicó que habrían muerto 147 personas.
La agencia oficial Sana desmintió lo «difundido por algunas cadenas de televisión» acerca del bombardeo en Homs, y señaló que es una parte de la «escalada de los grupos armados y del consejo de Estambul (en referencia al CNS) en sus tribunas mediáticas para instrumentalizarla en el Consejo de Seguridad». Una fuente oficial anónima citada por Sana explicó que los cadáveres mostrados por las televisiones son cuerpos de secuestrados por los «grupos terroristas armados», que fueron asesinados y posteriormente fotografiados como víctimas del supuesto bombardeo.
El bombardeo a Homs coincide con el trigésimo aniversario de la masacre ordenada por Hafez el Asad, padre del actual presidente sirio, contra un revuelta organizada por los Hermanos Musulmanes en la ciudad de Hama. Se estima que en esa ocasión murieron entre 10 mil y 20 mil personas. (EFE)
Rusia y China vetaron en la ONU resolución de condena a Siria
06/Feb/2012
El Observador